VUELTA AL COLE. PIOJOS A RAYA

Hoy, amigos lectores, hablaremos de un tema que a muchos padres va a ayudar. Se trata de los latosos piojos, una realidad muy común en la etapa escolar. Hoy se ha avanzado ya mucho en la lucha contra ellos, y existen multitud de productos con los que conseguimos tratar y prevenir. El piojo es un insecto parasito que pasa todo su ciclo de vida sobre su huésped desde el huevo, estado adulto y reproducción por huevos (liendres).

VUELTA AL COLE.  PIOJOS A RAYA

Las liendres tienen el aspecto de puntitos blancos amarillentos adheridos al pelo y de difícil desprendimiento. Pueden ser confundidos con caspa, aunque si soplamos, se iría fácilmente en caso de ser caspa. Si no se va…peligro! ¡ SOS piojos!

VUELTA AL COLE.  PIOJOS A RAYA

Si no existe infección por piojos, lo mejor es utilizar en el niño medidas preventivas para evitarla, un diagnostico precoz ayuda a interrumpir el ciclo de vida del parasito y evitar contagio a otros. Nunca debemos realizar un tratamiento antipiojos si antes no hemos confirmado que existe infección. A veces se intenta prevenir, realizando lavados semanales con productos para matar al piojo. Esto es un gran error, y no se debe de hacer, ya que estamos exponiendo al niño a productos tóxicos innecesariamente, con importantes efectos secundarios, pudiendo aparecer también resistencias. Pasamos a daros algunas medidas preventivas que os ayudaran a evitar las infección

– Uso de productos repelentes que no son de tratamiento, cremas suavizantes y colonias de diferentes laboratorios como NOSA PROTECT, PARANIX PROTEC o PROTEGE SPRAY DE GOIBI, utilizados sobre el cabello ahuyentando el piojo de forma eficaz, evitando el contagio. Existe también en el mercado coleteros repelentes.

– Uso de aceites esenciales para prevenir la infección como árbol del té, romero, lavanda, eucalipto, citronella o geranio, añadido al champú o acondicionador.

– 1 vez a la semana dejar cepillos, coleteros y horquillas en bolsas hermética en nevera 24 horas, ya que ellos viven a temperatura superior a 22ºC y por debajo de los 40ºC .

– Explicar a los niños la importancia de no juntar las cabezas cuando están en los pupitres o haciendo labores de equipo.

– Cada niño debe tener su propio cepillo y peine en casa o cole.

– Llevar el pelo corto o bien recogido.

– No intercambiar gorros, horquillas, felpas o gomas del pelo.

– Estar pendientes de los signos que indican que puede haber piojos. Observar al niño si se rasca, o si le pica la cabeza examinar el pelo y cuero cabelludo comprobando si existen puntitos blancos (liendres) adheridos al pelo, de muy difícil desprendimiento.

– Inspeccionar el pelo después de cada lavado, mejor con el pelo mojado porque el piojo se mueve mucho peor así. Ir abriendo rayas por toda la cabeza, no solo en nuca y orejas.

Si ya confirmamos que existe una infección por piojos, que no cunda el pánico, aunque las medidas a tomar deben de ser otras que pasamos a describir:

– Pediculicidas tradicionales con permetrina, malatión y fenotrina. Estos debido a las resistencias, son cada vez menos usados.

– Pediculicidas de nueva generación, sin productos químicos, menos tóxicos y más eficaces como la dimeticona y ciclometicona de diferentes marcas comerciales que envuelven al parásito y lo mata por asfixia.

– Realizado el tratamiento, eliminación de las liendres, mejor con el pelo seco, pues se ven mucho mejor. Si son de difícil extracción con liendrera, unas tijeritas y gafas, y quitarlas cortando pelo a pelo.